lunes, 26 de noviembre de 2012

Las palabras se fueron con los pájaros

Toda esa mierda vibraba en mis oídos,
como el eco en un viejo anfiteatro,
antes aplausos, ahora solo ruidos,
ruidos de los que ya no queda rastro.

Mis pies caminaban rectos por un sendero de piedra,
veía pasar la vida, como quien ve pasar un tren,
mis pensamientos se enredaban como si fuesen yedra,
yedra que solo trae miedo, olvido y desorden.

Miraba hacia dentro y no podía ver más allá de tus labios,
no recordaba cuando el valor pasó a ser desaliento,
ni recordaba las palabras, ellas se fueron con los pájaros,
como tú, que fuiste pájaro desde ese momento.

domingo, 25 de noviembre de 2012

La cerilla

Tan solo pomos sueltos entre añicos de madera,
ni cerrajas, ni llaves ya quedan,
ni siquiera una mirilla se tiene entera,
y los felpudos, acongojados, rezan.

Las ventanas se ven desnudas al quedarse sin cristales,
las cortinas que vestían, en el suelo son ceniza,
los sillones del salón desilachados en retales,
y dos siluetas en el suelo dibujadas con tiza.

Que castigo tan cruel para una escena tan sencilla,
tras la cena María olvidó los fogones abiertos,
Juan que fuma en pipa fue a encender una cerilla,
y estos absurdos personajes terminaron muertos.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Desde mi escritorio a tu papelera

Conseguí odiar esa sonrisa que tanto quise,
esas malas caras que tanto me gustaban;
Conseguí convencerme de que no me llenabas tanto,
de que no eras tan importante.

Luché por quedarme solo con las cosas malas,
con tus despistes, con tus olvidos;
Luché por olvidarme de la razón, de la lógica,
y del olor de tu pelo por las mañanas.